jueves, 14 de octubre de 2010

El Informe COSO

El Informe COSO


El Informe COSO es un documento que contiene las principales directivas para la implantación, gestión y control de un sistema de Control Interno. Debido a la gran aceptación de la que ha gozado, desde su publicación en 1992, el Informe COSO se ha convertido en el estándar de referencia en todo lo que concierne al Control Interno. No puede por lo tanto faltar una sección expresamente dedicada a este documento en toda web que pretenda dedicarse a la auditoria con profesionalidad.
Recientemente, el interés de los profesionales de la auditoria y las finanzas por el informe COSO se ha reavivado gracias también a las nuevas exigencias en lo que concierne al Control Interno introducidas por el Sarbanes Oxley Act.

Existen en la actualidad 2 versiones del Informe COSO. La versión del 1992 y la versión del 2004, publicada recientemente. En esta sección nos dedicaremos al Informe COSO del 1992, dejando la nueva versión para un desarrollo futuro.

Básicamente la versión del 2004 no es otra cosa que una ampliación del Informe original, para dotar al Control Interno de un mayor enfoque hacia el Enterprise Risk Management, o gestión del riesgo.
http://www.erm.coso.org/Coso/coserm.nsf/frmWebCOSOExecSum?ReadForm.

Introducción

El principal objetivo del Control Interno es garantizar que la empresa alcance sus objetivos. En este sentido, el Control Interno (CI) puede actuar de 2 distintas maneras:

1. Evitar que se produzcan desviaciones con respecto a los objetivos establecidos;

2. Detectar, en un plazo mínimo, estas desviaciones.


En el primer caso, el Control Interno evita que estas desviaciones se produzcan. Un ejemplo practico podría ser el caso de una empresa que, establecidos unos objetivos en términos de exposición de sus cuentas a cobrar, analiza cada cliente antes de concederle crédito, evitando de esta forma que se produzcan situaciones de cuentas impagadas.

En el segundo caso, por el contrario, el Control Interno no evita que se produzcan estas desviaciones, pero por lo menos hace saltar la alarma, de tal forma que la dirección de la empresa puede reaccionar rápidamente. Por ejemplo, una revisión trimestral de los ratios de rotación de las existencias no evita que se produzcan situaciones de baja rotación o de exceso de stock, pero permite a la empresa, en un plazo razonable (3 meses) detectar estas posibles circunstancias, antes de que sea demasiado tarde. En estos casos, la tempestividad es esencial: no es lo mismo detectar que nuestra rotación ha disminuido después de 3 meses, que después de un año (cuando los niveles de stock pudieran ser ya demasiado elevados).

En ambos casos, no hay que caer en el error de pensar que el Control Interno ofrezca garantías absolutas de que se eviten o detecten estas desviaciones. Es importante comprender que el objetivo de todo sistema de Control Interno es ofrecer una seguridad razonable de que la empresa alcanzará sus objetivos.

Después de estos conceptos generales que se aplican a todo sistema de Control Interno, podemos analizar más de cerca al Informe COSO. Es importante de hecho comprender que el Informe COSO introduce un modelo o sistema de Control Interno. Si bien es el más extendido, hay muchos otros modelos de Control Interno (por ejemplo, el Informe Turnbull creado por el Institute of Chartered Accountants en Gran Bretaña).


El Informe COSO consta de 2 partes:

1. Un Resumen para la Dirección, que introduce los principales conceptos,

2. y el Marco integrado de Referencia, donde se analizan en detalle los 5 pilares del Control Interno: Entorno de Control, Evaluación de los Riesgos, Actividades de Control, Información y Comunicación, Supervisión.

Resumen para la dirección

El Informe COSO tiene 2 objetivos fundamentales: encontrar una definición clara del Control Interno, que pueda ser utilizada por todos los interesados en el tema, y proponer un modelo ideal o de referencia del Control Interno para que las empresas y las demás organizaciones puedan evaluar la calidad de sus propios sistemas de Control Interno.

El Informe COSO define el Control Interno como un proceso que garantice, con una seguridad razonable (y por lo tanto no absoluta), que se alcanzan los 3 objetivos siguientes:

1. Eficacia y eficiencia de las operaciones

2. Fiabilidad de la información financiera

3. Cumplimiento de las leyes y normas que sean aplicables.

Desde nuestro punto de vista, basado en nuestra propia experiencia, nos parece conveniente a la hora de realizar una auditoria, descomponer los 3 objetivos anteriores en los siguientes:

1. Eficacia de las operaciones
2. Eficiencia de las operaciones
3. Fiabilidad de la información financiera
4. Fiabilidad de la información operativa y de gestión
5.Salvaguardia de los activos
6. Cumplimiento de las leyes y normas aplicables, tanto internas como externas a la empresa.

El primero de los 3 objetivos anteriores se refiere a los objetivos del negocio, entendidos en términos de rentabilidad y rendimiento de las operaciones de la empresa u organización.

El segundo objetivo pretende garantizar que la empresa disponga de información financiera cierta, fiable y, muy importante, que esta información se obtenga tempestivamente, eso es, cuando sea necesaria y util. En este sentido, la fiabilidad de la información no es solo una garantia frente a tercero, sino una exigencia de la dirección, ya que sin esta información, no seria posible tomar decisiones empresariales acertadas.

El tercer objetivo se refiere al cumplimiento de todas aquellas normas o reglas a las que se encuentre sujeta la empresa.

El Control Interno favorece entonces que una empresa consiga sus objetivos de rentabilidad, rendimiento y minimice las perdidas de recursos; favorece que la empresa disponga de información fiable y a tiempo; y por ultimo favorece que la empresa cumpla con la ley y otras normas que le son de aplicación.
Para lograr estos 3 objetivos, el sistema de Control Interno se basa (según la propuesta del Informe COSO) en 5 elementos o componentes, que representan lo que se necesita para garantizar el exito del sistema. Es evidente que para cada uno de los 3 objetivos, todos los componentes deben estar funcionando correctamente.
Estos 5 elementos (que se ampliaran a 7 en el nuevo Informe COSO del 2004), junto con una breve descripción de cada uno de ellos, son los siguientes:

1.    El Entorno de Control. Es la base en la que se apoyan los 4 restantes componentes del Control Interno. El Entorno de Control se refiere a la que podríamos llamar "cultura" o "actitud" generalizada de la empresa con respecto al control. Hay que analizar elementos como la integridad de las personas (a todos los niveles), los valores éticos, el estilo o filosofía de gestión, etc.

2. La Evaluación de los Riesgos. Los riesgos se definen como todos aquellos elementos o circunstancias que podrían impedir que la empresa alcanzara sus objetivos. Visto que la empresa desarrolla su actividad en un entorno cada vez más competitivo, dinámico y cambiante, debe disponer de ciertos mecanismos que evalúen constantemente el entorno circunstante y garanticen que la empresa se va adecuando a este.
3. Actividades de Control. Las actividades de control son todas aquellas medidas, de la más diversa naturaleza, que sirven para asegurar que el negocio de la empresa, en todos sus aspectos, está bajo control. Son los típicos controles que se revisan en el marco de una auditoria externa: aprobación y autorización de las transacciones, controles de acceso, etc.
4. Información y Comunicación. La información es esencial para que la empresa pueda funcionar y para que la dirección tome decisiones acertadas. Es importante no confundir aqui el objetivo de fiabilidad de la información, con el este 4º elemento del Control Interno. En este contexto la información que maneja la empresa, y la correcta comunicación y flujo de la misma, de manera rapida y tempestiva, desde y hacia todos los departamentos y niveles de la empresa es esencial para el buen funcionamiento de un sistema de Control Interno.
5. Supervisión. Como todo sistema, también el sistema de Control Interno necesita de supervisión para funcionar correctamente. En este sentido, la supervisión es un proceso que comprueba que el sistema de Control Interno funciona correctamente. Esta supervisión la debe realizar la dirección de la empresa, pero esta claro que es aqui, en estas revisiones donde el trabajo de los auditores internos se hace más importante.

Los 5 elementos del Control Interno interactúan entre si, y forman un sistema. Este sistema debe estar integrado (no solo simplemente superpuesto) a las actividades operativas de la empresa. Cuanto más integrado esté el sistema de Control Interno con las actividades de la empresa, tanto mayores serán las posibilidades de exito del mismo.
Todos los miembros de la organización son responsables de la implantación y correcto funcionamiento del sistema de Control Interno.
La dirección de la empresa es el principal responsable del Control Interno. Esto es un concepto muy importante. No se debe pensar, como a veces se hace, que son los auditores internos los responsables de implementar y velar por el correcto funcionamiento del sistema del Control Interno. La responsabilidad recae por el contrario sobre la dirección de la empresa, a partir de los niveles más altos y luego, en cascada, en todos los niveles directivos intermedios.
Por otro lado, los auditores internos desarrollan una importante función en lo que se refiere a la evaluación del sistema de Control Interno. Su posición jerárquica (en dependencia de la más alta dirección) les garantiza la suficiente independencia para llevar a cabo su labor de manera eficaz. Es por lo tanto en la Supervisión donde los auditores internos desarrollan su papel más importante.

3 comentarios:

  1. Buenas Noches Prof. Lippi, deseo felicitarla por el excelente resumen del informe COSO, tan sencillo y agradable para leerlo y asimilarlo de una manera rápida, me encantó como inició con la definición del CI y las 2 formas de actuación para evitar desviaciones de los objetivos de l empresa y/o detectarlo rápidamente pero con la claridad de que el CI no ofrece garantía absoluta de evitar o detectar las desviaciones. Seguidamente, señala que el COSO consta de dos partes: una es el resumen ejecutivo y otra es el MIR y procede a definir el CI según este Informe, en donde enfatiza como lograr el alcance de los 3 objetivos que persigue, aquí se evidencia la efectividad con que la empresa genera rentabilidad y rendimiento, es decir, como cumplir con sus objetivos con los recursos que dispone y en un lapso o tiempo estimado, con información financiera contable y con el conocimiento de las normativa legales y reglamentarias internas y externas. Asimismo, comenta que para la consecución de estos 3 objetivos el SCI se fundamenta en 5 componentes que constituyen lo que se requiere para certificar el éxito del sistema, por lo que, todos los componentes deben estar funcionando correctamente y de manera cohesionada. Finalmente, reitera que la implantación y correcta operatividad del SCI es una responsabilidad de todos los involucrados en las actividades de la Cía., a pesar de que la MAJ es el responsable del mismo.

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  2. Buenas Noches Prof. Luppi, estoy feliz de como me ha ayudado a entender el CI y el Informe COSO, de una manera tan clara, que antes no lo podia visualizar y ahora comprendo la importancia que como auditora es la utilización del mismo, no solo en la etapa de planifiacación estratégica de una auditoria, sino en la etapa de ejecución, ya que, primero me permite realizar la cédula de evaluación del riesgo de mi actuación y, luego me permite a través de las pruebas sustantivas y pruebas de control ver las deficiencias del CI en el ente auditado o por el contrario el correcto funcionamiento del mismo, Sencillamente Gracias. Feliz Noche y excelente fin de semana.

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